Sofía Paz

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Sofía Paz

Una Posta en el Camino
Don Torcuato, Buenos Aires
Ese joven que admirás puede ser el próximo Abanderado

Cuidado integral de niños y bebés separados temporalmente de sus familias.

La Mención Joven Abanderado es un reconocimiento a chicos y chicas entre 12 y 17 años que ya están haciendo la diferencia. Son jóvenes curiosos, apasionados y soñadores, pero sobre todo comprometidos y en acción. Allí donde hay una necesidad, ellos crean posibilidades. ¿Conocés a alguien así? Postulalo

El proyecto

Una Posta en el Camino brinda cuidado integral a niños y niñas que fueron separados judicialmente de sus familias por situaciones de alta vulnerabilidad. La organización creó dos hogares convivenciales en Buenos Aires. Una Posta en el Camino recibe a chicos de 3 a 12 años y La Postita está especialmente preparada para bebés de 0 a 2.

Cada niño recibe un acompañamiento personalizado que incluye salud, educación, terapias y recreación. La vida cotidiana busca recuperar la dinámica de un hogar, con desayunos compartidos, escuela, juegos, talleres, deporte y cuentos antes de dormir, en un entorno de cuidado, contención y afecto.

Sofía Paz
Una Posta en el Camino

El dato

El acompañamiento no sucede solamente dentro de los hogares. La organización creó distintos programas para construir una red alrededor de cada niño. El Vagón brinda apoyo escolar y talleres, mientras que Lazos en el Camino suma referentes afectivos que los acompañan en sus actividades fuera del hogar.

Además, a través de Familias Solidarias, adultos reciben temporalmente a bebés mientras se define su situación legal, con el seguimiento cercano del equipo. Con Soy Cuidadora, también capacitan y brindan herramientas a quienes tienen a su cargo el cuidado cotidiano de los chicos.

Qué está logrando

En tres años, Una Posta en el Camino acompañó a más de 85 niños y niñas. La organización cuenta con un equipo de 57 personas, entre personal rentado y profesionales ad honorem, y una red de más de 150 voluntarias activas.

El impacto también aparece en pequeños grandes cambios cotidianos. Chicos que llegaron sin hablar hoy conversan, otros que no toleraban el contacto buscan un abrazo y quienes nunca habían ido a la escuela empiezan a entusiasmarse por aprender. El objetivo es que puedan volver a confiar, construir vínculos y desarrollar sus potencialidades.

Su mirada

Desde chica, Sofía soñaba con una casa llena de hermanos, primos, juegos y afecto. Años después, una charla de Madres del Paco le mostró que había otras formas de maternar y que muchos niños necesitaban justamente ese cuidado que ella siempre había imaginado brindar.

De esa idea nació Una Posta en el Camino y una manera de entender el cuidado basada en los vínculos y la presencia cotidiana.

“Ver a un bebé dar sus primeros pasos, escuchar sus primeras palabras, ver cómo un niño que llegó con miedo empieza a confiar, es lo que me mueve cada día.”