Cristian Manzur
Cristian Manzur
Financiamiento y mentoreo a emprendedores locales
La Mención Joven Abanderado es un reconocimiento a chicos y chicas entre 12 y 17 años que ya están haciendo la diferencia. Son jóvenes curiosos, apasionados y soñadores, pero sobre todo comprometidos y en acción. Allí donde hay una necesidad, ellos crean posibilidades. ¿Conocés a alguien así? Postulalo

El proyecto
Fortalecer Misiones acompaña a emprendedores y artesanos de Posadas, Garupá y Apóstoles para que puedan transformar sus saberes y oficios en proyectos sostenibles. Muchos cuentan con la experiencia y las ganas de emprender, pero encuentran dificultades para acceder a financiamiento o a las herramientas necesarias para desarrollar sus negocios.
Para dar respuesta a esta realidad, la organización combina microcréditos adaptados a las posibilidades de cada emprendedor con capacitaciones en costos, ventas, marketing y redes sociales. Además, el equipo realiza un seguimiento cercano de cada proyecto y los ayuda a atravesar dificultades, crecer y generar ingresos para sus familias.
El dato
El trabajo es diario, basado en la escucha y en la construcción de vínculos que se sostienen en el tiempo. Esto genera una cadena que se multiplica. Algunos emprendedores que llegaron sin poder comprar sus primeros insumos, una vez consolidados, regresan para enseñar sus oficios, compartir su experiencia o acompañar a quienes recién empiezan.
La comunidad se apropia del proyecto, lo cuida y se convierte también en parte de la red que sostiene a otros.
Qué está logrando
Actualmente, Fortalecer Misiones acompaña y financia a 40 emprendedores, ya impulsó a más de 600 a lo largo de su trayectoria y brindó más de 30 talleres de capacitación.
El impacto también se refleja en la autonomía y la confianza que desarrollan quienes participan. “Ver a una persona descubrir que es capaz de llevar su propia contabilidad, que su trabajo vale y que puede generar ingresos previsibles para su familia transforma su autoestima”, cuenta.
Su mirada
“Mi vocación por el trabajo social se encendió en el año 2001, durante una de las crisis económicas, políticas y sociales más severas de la historia argentina. Vivir en carne propia y ver a mi alrededor el impacto del desempleo, la angustia de las familias y la quiebra del tejido social me transformó. Comprendí que no podía ser un mero espectador y comencé a colaborar en diversas organizaciones comunitarias.
Años más tarde, siendo estudiante de Comunicación Social, entendí que no alcanzaba con la asistencia de emergencia: había que generar oportunidades de dignidad duraderas. Así, en 2008, junto a otros jóvenes y referentes, dimos vida a Fortalecer Misiones.
Me mueve ver la mirada de orgullo de un emprendedor cuando firma su microcrédito o exhibe sus productos en una feria sabiendo que lo logró con su esfuerzo.”













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